Haga una pauta previa, una lista detallada y luego revise revestimientos de piso, muros, cielos, puertas, ventanas, griferías, interruptores y enchufes (puede llevar un pequeño aparato eléctrico para probarlos). También infórmese, exija y lea manuales, planos y especificaciones técnicas (EETT) que le entrega la Inmobiliaria. Pruebe y accione todo lo que sea necesario. Debemos exigir que todos los sistemas (electricidad, agua, alarmas y calefacción etc.), funcionen en forma correcta. El inmueble debe funcionar plenamente.
Existen entidades técnicas que pueden asesorarnos al recibir nuestra nueva casa y/o departamento, y que van más allá de revisar sólo lo que podemos ver. Sin embargo, para los que no están dispuestos a pagar este servicio existen pautas que se pueden encontrar en la red y que ayudarán en el proceso.
Al momento de la entrega es vital dejar consignada las “no-conformidades” en un acta, único instrumento valedero para establecer sus constancias, observaciones y objeciones, las que luego deben ser atendidas por la Inmobiliaria. Sólo después de este paso es recomendable trasladarse al lugar, ya que la inmobiliaria tuvo el tiempo suficiente para dar respuesta a los requerimientos.
No hay que olvidar los manuales de funcionamiento y garantías de los artefactos o equipos que vienen incluidos, como cocina encimera, horno, campana de extracción y sistema de alarma, etc. Sólo así podrá dar buen uso y mantención, y extender su vida útil. Guárdelos para consultar cada vez que se requiera. Por último, tenga presente que la inmobiliaria, como propietario y primer vendedor, tiene la obligación legal de responder durante los próximos 5 años cualquier deficiencia.

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